Poner el temporizador en 113 segundos

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Temporizador online de 113 segundos

Mientras permaneces junto a la taza, los 113 segundos sirven para preparar un poleo casero sin perder de vista cómo las hojas tiñen el agua. Es un intervalo breve, apropiado para una infusión ligera cuando solo buscas el aroma fresco de la menta. Puedes observar el color y retirar las hojas antes si el sabor empieza a resultar demasiado intenso.

Al seguir al lado del poleo, no dependes únicamente del aviso para recordar la infusión. El ruido de un ventilador, una conversación en la cocina o una ventana abierta a una calle animada puede tapar una señal discreta. Tener la pantalla a la vista permite comprobar el final del intervalo aunque el sonido quede oculto entre esos ruidos cotidianos.

Cuando vigilas la taza en un día caluroso, conviene contar también con la temperatura inicial del agua. Si ha perdido mucho calor antes de tocar la menta, la extracción será más suave; si acaba de hervir, el sabor puede avanzar con rapidez. Al terminar, apartar las hojas evita que el poleo siga concentrándose mientras esperas a que se enfríe para beberlo.

Preguntas frecuentes

¿Qué puede hacer que este intervalo resulte largo para preparar el poleo?

Las hojas muy trituradas liberan aroma y sabor con mayor rapidez, especialmente si el agua está recién hervida. Si notas un olor intenso antes del final, puedes retirarlas sin esperar más.

¿Qué ocurre si el poleo necesita más tiempo durante una tarde calurosa?

El agua que se ha enfriado mientras preparabas la taza puede extraer la menta más despacio. Puedes dejar las hojas un poco más y observar el color para evitar que el sabor se vuelva demasiado fuerte.