Temporizador online de 112 segundos
Al iniciar 112 seconds, dejas el móvil y vas cerrando todas las persianas antes de que el calor del mediodía entre en casa. Ese margen encaja con un recorrido breve por varias habitaciones: bajas cada paño, ajustas las lamas y sigues adelante sin detenerte a comprobar cuánto falta. El aviso queda encargado de cortar la tarea mientras tú te ocupas únicamente de ventanas y balcones.
Mientras pasas del salón a los dormitorios, la pestaña del contador puede quedar detrás de otra aplicación o apagarse la pantalla. El navegador sigue llevando la cuenta, aunque el aviso sonoro depende de que el dispositivo no esté silenciado y de que conserve permiso para reproducirlo. Así puedes consultar un mensaje o guardar algo en la cocina sin mantener el contador visible durante todo el recorrido.
Al volver a la última persiana cuando suena el aviso, fíjate primero en qué punto interrumpiste el movimiento para no repetir una habitación ni dejar una ventana expuesta. Si falta una hoja, termínala con calma; si ya habías acabado, aprovecha el aviso para revisar desde el pasillo si entra una franja de sol. Esa vuelta concreta al recorrido evita que la interrupción te haga perder el hilo.
Preguntas frecuentes
¿Qué puede hacer que ese margen no alcance para cerrar todas las persianas antes del calor?
Las persianas enrollables pesadas, varios balcones o una vivienda repartida en dos plantas alargan el recorrido. También tardas más si necesitas despejar objetos colocados junto a las ventanas.
¿Qué haces si terminas de bajar las persianas antes de que suene el aviso?
Puedes usar el tiempo restante para comprobar si alguna lama deja pasar sol directo. Si el aviso llega antes, recuerda la última habitación completada y continúa desde allí.