Temporizador online de 49 segundos
Al volver a pulsar el inicio por segunda vez, ya tienes los pies bajo la ducha de la playa y usas los 49 segundos para quitar la arena que quedó tras el primer aclarado. Mientras corre el tiempo, diriges el agua a los tobillos, entre los dedos y a la parte posterior de las piernas, donde los granos suelen resistirse. Así evitas quedarte bajo el chorro sin saber cuánto llevas.
Durante este segundo turno puedes mantener el dispositivo en modo silencioso para no añadir ruido al paseo marítimo ni molestar a quienes esperan junto a la ducha. La vibración o la señal visual bastan si dejas la pantalla en un lugar seco y visible. Como tienes las manos mojadas, conviene haber iniciado antes el intervalo y mirar el cambio de pantalla en vez de intentar tocar el móvil mientras te aclaras.
Al terminar este nuevo aclarado, no necesitas salir corriendo hacia lo siguiente. Reserva los últimos instantes para comprobar los talones y sacudir las chanclas fuera de la zona mojada; cuando llegue la señal, aún puedes cerrar el grifo, coger la toalla y apartarte con calma. Ese pequeño margen evita que el aviso coincida con el momento de recoger tus cosas o dejar paso a otra persona.
Preguntas frecuentes
¿Qué puede hacer que este segundo aclarado de arena necesite algo más o algo menos de tiempo?
La arena húmeda y compacta entre los dedos tarda más en desprenderse que la arena seca de los tobillos. Si el chorro de la ducha tiene poca presión, puedes concentrarte primero en los puntos donde aún notas granos.
¿Qué haces si terminas de quitarte la arena antes de que acabe este intervalo?
Puedes usar lo que queda para enjuagar las chanclas y comprobar que no dejas arena acumulada alrededor del desagüe. Si la señal llega antes, cierra el agua y termina de sacudirlas fuera de la ducha.