Temporizador online de 240 minutos
Dejas la colada tendida en el balcón bajo el solano seco, pones un intervalo de 4 hours y vuelves a tus otras tareas sin vigilar cada prenda. Mientras trabajas, cocinas o sales a hacer un recado, el aire cálido circula entre las telas. El margen resulta útil para sábanas y toallas, que suelen conservar humedad en pliegues, costuras y esquinas.
Al alejarte del balcón, el aviso debe seguir siendo reconocible desde otra habitación. La televisión, la campana extractora o una aspiradora pueden tapar un sonido discreto, así que conviene dejar el dispositivo cerca y con un volumen que destaque sobre ese ruido. Si llevas el teléfono contigo, la señal no queda aislada junto a la ropa mientras tú continúas con lo que estabas haciendo.
Cuando la colada queda sola bajo el viento seco, una cuenta digital permite saber cuándo llega el minuto 240 sin depender del aro aproximado de un temporizador mecánico. Aun así, el tejido manda: recoge antes las prendas finas si ya están secas y deja algo más las toallas húmedas. Si el solano sopla con fuerza, asegura las piezas y evita que permanezcan fuera más tiempo del necesario.
Preguntas frecuentes
¿Puede secarse la colada antes de que termine este intervalo?
Sí, el solano seco y directo puede acortar el secado, sobre todo en prendas finas y bien separadas. Si vuelves antes y no notas humedad en costuras o pliegues, puedes recogerlas sin esperar al aviso.
¿Qué hago si las toallas siguen húmedas al terminar el tiempo?
Déjalas un poco más, separa las zonas dobladas y comprueba que el aire pase entre ellas. La sombra del edificio, la humedad ambiental o unas piezas demasiado juntas pueden alargar el secado.