Poner el temporizador en 162 minutos

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Temporizador online de 162 minutos

Vuelves a agacharte entre las hileras de azafrán y pones por segunda vez el contador de 162 minutos, mientras la mañana avanza sobre el campo. La primera tanda ya está recogida; ahora separas con cuidado las flores que siguen cerradas y llenas otra cesta antes de que el sol favorezca su apertura. El nuevo tramo te permite mantener el ritmo sin consultar continuamente el móvil.

Al regresar a la siguiente hilera, enlazas este segundo periodo con el anterior como parte de una misma jornada de cosecha. Los conteos consecutivos sirven para dividir una parcela amplia en tandas manejables y distinguir cuánto has recogido en cada una. Si acabas una zona antes de oír la señal, puedes emplear los minutos restantes en llevar la cesta a la sombra y preparar el recipiente siguiente.

Con los últimos capullos aún cerrados, conviene calcular el final de la tanda antes de comprometerte con otra labor. Cuando suene el aviso, deja un margen para revisar el surco, trasladar las flores y limpiarte las manos antes de pasar a la tarea siguiente. Ese pequeño colchón evita que la recogida se alargue por inercia y ayuda a proteger lo cosechado del calor que aumenta durante la mañana.

Preguntas frecuentes

¿Qué puede hacer que la segunda recogida de azafrán dure más o menos que esta duración?

La cantidad de flores cerradas, la humedad del terreno y la distancia hasta el lugar sombreado cambian el ritmo. En una mañana fresca de Castilla-La Mancha quizá completes la hilera antes; si el suelo está húmedo o las flores están dispersas, puedes necesitar más tiempo.

¿Qué haces si terminas de llenar la cesta antes o después de esta duración?

Si acabas antes, aprovecha el margen para poner las flores a la sombra y dejar preparada la siguiente cesta. Si la señal llega primero, termina solo el tramo que tienes entre manos y reajusta el siguiente conteo según lo que quede por recoger.