Temporizador online de 156 minutos
Al empezar por segunda vez el riego de la parcela de cítricos por la acequia, ya conoces el recorrido del agua y puedes dejar un margen de 156 minutos sin vigilar cada cambio. Mientras avanza el turno, revisas los alcorques, retiras hojas que obstruyan el paso y compruebas que ningún caballón desvíe el caudal hacia una zona ya empapada.
Durante esta segunda tanda de riego, el móvil puede permanecer en modo silencioso para no interrumpir el trabajo ni molestar en una finca cercana. El aviso visual seguirá siendo útil si dejas el dispositivo en un lugar protegido del sol y visible desde el paso principal. Así puedes recorrer los naranjos o mandarinos sin depender del sonido entre el agua, el viento y las tareas del campo.
Con la acequia ya encaminada por segunda vez, conviene ocupar el intervalo en labores que permitan volver rápidamente al punto de entrada. Puedes limpiar pequeñas compuertas, observar si el agua llega de forma pareja a los últimos árboles o preparar el cierre del surco. Alternar estas tareas evita mirar las cifras continuamente y mantiene tu atención en señales prácticas, como un desbordamiento o una zona que aún permanece seca.
Preguntas frecuentes
¿Qué puede hacer que el segundo riego de la parcela termine antes de ese intervalo?
Un caudal más alto en la acequia o unos alcorques que ya conservaran humedad del turno anterior pueden acortar el riego. Si el agua alcanza antes los últimos cítricos, puedes cerrar la entrada y comprobar que no queden charcos junto a los troncos.
¿Por qué el segundo riego por acequia puede necesitar más tiempo del previsto?
El calor, un caudal reducido o pequeñas obstrucciones en los surcos pueden retrasar la llegada del agua al final de la parcela. Si el aviso aparece y quedan árboles secos, puedes mantener el paso abierto mientras vigilas el avance y evitas desbordamientos.