Temporizador online de 15 minutos
Vuelves a iniciar el contador mientras terminas de proteger las plantas del balcón ante la calima: los primeros 15 minutos te han servido para agrupar macetas, retirar las más delicadas y comprobar por dónde entra el polvo. En esta segunda tanda puedes cubrir las que quedan sin trabajar con prisas ni olvidar los recipientes pequeños, que suelen estar más expuestos junto a la barandilla.
Con varias macetas todavía descubiertas, encadenar dos periodos separa bien las tareas: el primero para mover y ordenar, y el siguiente para colocar telas transpirables o llevar plantas al interior. Si necesitas otra tanda después, el reinicio conserva un ritmo claro y evita calcular mentalmente cuánto llevas. También permite revisar cada grupo antes de pasar al siguiente, sobre todo cuando el balcón tiene rincones con distinta exposición.
Al comenzar de nuevo con las plantas ya reunidas, dedica esta vuelta a fijar las cubiertas sin aplastar hojas ni tallos. Si acabas antes, usa el tiempo restante para cerrar ventanas próximas y recoger herramientas; si el aviso llega y aún quedan macetas, termina primero las que reciben directamente el aire cargado de polvo. La intensidad de la calima y el tamaño del balcón pueden hacer necesaria otra repetición.
Preguntas frecuentes
¿Puede terminar antes el segundo intervalo si hay pocas plantas en el balcón?
Sí, especialmente si las macetas ya estaban agrupadas durante la primera tanda. El tiempo sobrante puede servir para comprobar que ninguna cubierta quede suelta con el viento.
¿Qué ocurre si la calima es intensa y el segundo intervalo no alcanza?
Puedes repetir el mismo periodo para las macetas restantes, empezando por las más expuestas a la calle. Un balcón grande o con muchas plantas pequeñas suele requerir más de una tanda.