Temporizador online de 122 minutos
Dejas la colada tendida en el balcón bajo el solano seco, programas 122 minutos y te ocupas de otra cosa sin vigilar cada prenda. Ese margen permite que el aire circule mientras preparas la comida, ordenas una habitación o avanzas con una tarea pendiente. Cuando suene el aviso, podrás comprobar mangas, costuras y zonas donde la tela queda doblada.
Como el solano puede secar unas prendas antes que otras, varios recuentos consecutivos resultan más útiles que una espera indefinida. El primero marca la revisión general; después puedes retirar las piezas ligeras y dejar otro tramo para toallas, vaqueros o sábanas. Así, cada señal corresponde a una tanda concreta y no obliga a empezar de nuevo con toda la colada.
Al alejarte del balcón, conviene dejar un pequeño margen entre la señal y tu siguiente compromiso. Si la ropa aún conserva humedad en dobladillos o bolsillos, tendrás tiempo para darle la vuelta o separar las prendas sin precipitarte. Y si el solano las seca antes, puedes recogerlas con calma antes de salir, cocinar o atender la tarea que venga después.
Preguntas frecuentes
¿Qué puede hacer que la colada necesite más o menos tiempo del previsto?
El grosor del tejido, la separación entre prendas y la fuerza real del solano cambian el secado. Las piezas finas pueden estar listas antes, mientras que costuras y bolsillos suelen retener humedad durante más rato.
¿Qué hago si la ropa sigue húmeda cuando termina ese intervalo?
Retira lo que ya esté seco y deja únicamente las prendas húmedas para un recuento adicional más corto. Si el viento pierde fuerza, separarlas mejor o darles la vuelta ayuda a aprovechar el tiempo restante.