Temporizador online de 100 minutos
Mientras permaneces junto a la acequia, puedes dedicar 100 minutes a regar una zona concreta del naranjal sin perder de vista cómo avanza el agua. Ese margen permite vigilar las compuertas, retirar hojas que frenan el paso y comprobar que los surcos reciben un caudal parecido, algo habitual en parcelas españolas donde el riego se reparte por turnos.
Al seguir cerca del recorrido, quizá dejes la pestaña del contador en segundo plano mientras observas los árboles. El navegador suele mantenerla abierta, aunque algunos móviles reducen la actividad de las pestañas ocultas para ahorrar batería. Por eso conviene conservar el sonido habilitado y evitar cerrar el navegador: la señal te ayuda a identificar el final del turno mientras atiendes una acumulación o corriges un pequeño desvío.
Cuando la señal interrumpa la vigilancia, vuelve primero al punto donde el agua entra en los surcos y revisa hasta dónde ha llegado. Después puedes cerrar la compuerta, anotar la zona regada y comprobar si quedan charcos o tramos secos antes de abandonar la parcela. Esa vuelta ordenada al trabajo evita que el aviso quede como un simple ruido y facilita dejar la acequia preparada para el siguiente turno.
Preguntas frecuentes
¿Qué puede hacer que el riego de la zona termine antes de ese intervalo?
Un caudal más alto, surcos cortos o un suelo ya húmedo pueden adelantar la llegada del agua al final de la zona. Si sucede, cierra la compuerta cuando la distribución sea suficiente y cancela el tiempo restante.
¿Qué haces si el agua aún no ha cubierto la zona cuando termina el intervalo?
La pendiente suave, los sedimentos en la acequia o la tierra muy seca pueden retrasar el avance. Revisa posibles obstáculos y prolonga la vigilancia solo durante el margen necesario para completar el riego sin encharcar los cítricos.